Discurso Lanzamiento Programa de Gobierno

Que viva Venezuela, buenos días, gracias, gracias a todos, Dios los bendiga.

Hoy, hoy estamos aquí reunidos, hombres y mujeres de todos los rincones, de todos los municipios del país, de todos los puntos de Venezuela. Estamos aquí hombres y mujeres ciudadanos que tenemos distintas ideas, distintas culturas, distintas religiones, nos unen nuestros valores, nos une la consciencia de la responsabilidad que está en nuestras manos de parar esta destrucción que está operando en nuestro país y construir una Venezuela nueva, una transformación profunda, una transformación de raíz.

Estamos luchando por nuestras vidas, esta lucha marcará las vidas de nuestros hijos, la vida de nuestros nietos. Durante demasiadas generaciones los venezolanos hemos desaprovechado oportunidades maravillosas de crecimiento económico, de fortalecimiento institucional, de enriquecimiento espiritual. ¿Cuántas veces no hemos culpado al liderazgo político, al liderazgo sindical, empresarial, a los medios, al liderazgo estudiantil?¿No es hora ya como ciudadanos en tanto en cuanto individuo que tenemos deberes y derechos de preguntarnos cuanto hemos hecho, cuánto hemos dejado de hacer?

Hoy, asumamos la verdad, digamos las cosas por su nombre. Venezuela enfrenta una gran amenaza. La gran amenaza es la desintegración de nuestra nación que está siendo atacada en sus tres pilares fundamentales: nuestro territorio, nuestras instituciones y la población venezolana. El territorio venezolano está siendo invadido, empezó por nuestras fronteras, grupos paramilitares, guerrilleros, narcotráfico. El mapa de Venezuela que aprendimos en nuestra escuela se reduce cada día bajo la mirada. Pero nuestras instituciones están siendo también infiltradas e invadidas por funcionarios que vienen de otra nación. Hay funcionarios cubanos en nuestros registros, en nuestras notarias, en nuestras Fuerzas Armadas. ¿Se puede hablar entonces en este momento de independencia en Venezuela?

Pero lo más grave de todo como está siendo afectada nuestra vida como ciudadanos, nuestra población, ya sólo no somos seguros, no estamos seguros en las calles, sino que nuestras casas, nuestros hogares, están siendo invadidos, nuestra propia intimidad, nuestra tranquilidad.

 La ofensa que significa horas de cadena, obligando a nuestros hijos a escuchar ofensas, la pretensión de ideologizar a nuestros hijos con textos que cambian nuestra historia y nuestros valores. Asumamos de una vez que este régimen tiene vinculaciones con otros temas similares y que, por lo tanto, estamos enfrentando un ataque a la democracia que va más allá de la democracia venezolana, que ataca también a las democracias de otros países y por eso, y por el tamaño de esta amenaza que traspasa nuestras fronteras, tiene que ser de tamaño de nuestra responsabilidad para asumirla y derrotarla.

Venezuela hoy está siendo saqueada, saqueada en nuestras riquezas naturales, están siendo robadas nuestras propiedades, y estamos siendo saqueados espiritualmente. Esta destrucción, esta destrucción tiene su expresión más terrible en la forma en cómo se ha sembrado el miedo en el corazón de los venezolanos. Es indignante y doloroso, ver el bravo pueblo de Venezuela tener que bajar la cabeza para no perder un empleo, es indignante y doloroso ver que un venezolano tenga que aplaudir un manifiesto que le resulta repugnante para que no le roben su propiedad, es humillante que un oficial venezolano reciba órdenes de oficiales extranjeros.

Este miedo se ha sembrado de manera intencional y que lo que busca es dividirnos, debilitarnos, confrontarnos unos con otros. Nunca más en Venezuela volverá a ocurrir lo que me dijo a mí hace unos días un joven con lágrimas del 23 de enero: la humillación que sintió al tener que bajar la cabeza frente a un delincuente armado que lo humillaba frente a su mujer. Nunca más el pueblo de Venezuela bajará la cabeza frente a su Presidente. ¡Nunca más!

La destrucción, toda esta destrucción ha sido ha sido perpetrada en nombre de los pobres y de la justicia social y hoy somos un país más pobre y más injusto, el caos nos asfixia, miremos alrededor. Nuestras carreteras y puentes se caen, se va la luz, el agua sale contaminada y hay escasez; si, no hay leche, no hay leche y no hay aceite, y no hay carne, y no hay café, y no hay medicinas; y hay una corrupción, y una humillación, y hay un abuso absoluto. Pero, ¿saben algo? esta gran destrucción es también la gran oportunidad, es la gran sacudida que como país necesitábamos para plantearnos ideas, valores y propuestas que nunca antes atrevimos a asumir, a abrazar y a defender. Es el momento de una ruptura profunda con el pasado y con el presente, entendiendo errores y aciertos, pero mirando hacia el futuro para hacer las cosas distintas, una nueva Venezuela, una nueva Venezuela.

Les digo algo, de esto vamos a salir, este horror se acabó, tiene sus días contados. Vamos a ser valientes, tenemos que ser valientes. Hay muchas razones para tener miedo. ¿Saben por qué? Porque hay muchas cosas que amamos que están en riesgo, que están amenazadas, pero este miedo lo vamos a superar y se va a convertir en la gran fuerza movilizadora que el 7 de octubre le pondrá fin a este capítulo de horror, de violencia, de humillación y de oscuridad en Venezuela.

Ésta, la gran amenaza que enfrenta Venezuela, la derrotaremos con la Gran Alianza Nacional. Esto es lo que planteamos aquí hoy, este movimiento que cada uno de ustedes que está aquí hoy representa y que cada venezolano que nos está escuchando en sus hogares, en las fábricas, en las escuelas, en las universidades, en los mercados y, ¿saben? también en los ministerios y en las oficinas públicas y en nuestros cuarteles compartimos este sentimiento, es ya un gran movimiento, una gran causa por la libertad y por la dignidad.

Se ha despertado esa pasión venezolana y esta gran alianza es de hombres y mujeres que estamos aquí por la dignidad, por la justicia, por la solidaridad humana, por la libertad. Esta gran alianza que traemos aquí hoy se expresa mucho más que en un programa de gobierno, eso lo entendemos, y lo traemos aquí hoy, pero es un modelo plantea también un nuevo modelo de sociedad, una sociedad en la cual el centro esté en el individuo y la familia y no el Estado; donde el Estado le sirva a la gente y no se sirva de ella. Esto es el Capitalismo Popular. Un país de propietarios, de emprendedores, de superación. Un país de respeto, de confianza, donde respetamos y nos hacemos respetar, esto es el Capitalismo Popular. La posibilidad de asumir erradicar la pobreza como el principal desafío y compromiso de toda la sociedad; y lo haremos con empleo digno y productivo, éste es nuestro gran compromiso que planteamos el día de hoy.

Hoy les digo, no vengo a plantearles un plan de gobierno, un programa de gobierno como un requisito de campaña más que se produce en grandes documentos; hoy lo que traemos son esto: soluciones de verdad para los problemas más angustiantes que sufrimos todos los venezolanos, el Capitalismo Popular se expresa en ejes que plantean esta visión y estas políticas. Está el eje social, el eje económico, el eje de la energía, el eje político-institucional, el eje jurídico, el eje de infraestructura y vivienda, el eje de cultura, el eje de política exterior, el eje de la Fuerza Armada Nacional. Esto es lo que tenemos y vamos que a hacer; pero lo más importante, lo innovador que hoy le presentamos a todos los venezolanos no es solamente el que vamos a hacer, es quien lo va a hacer, cual es el rol del Estado y de los ciudadanos, cual es el rol de los trabajadores, de los campesinos, de los sindicatos, de las universidades; cual es el rol de las comunidades, del sector privado, los empresarios, los trabajadores informales, cual es el rol de las madres, de los jóvenes estudiantes...y por eso concebimos un Estado que lo que promueve son grandes alianzas.

Grandes alianzas por Venezuela y así se expresa la solución a los problemas agudos que presentamos hoy. Voy a presentarles cuatro.

La primera es la gran alianza por la seguridad. Tú, tú que eres madre o padre, que no podemos pegar un ojo cuando un hijo pone un pie fuera de nuestra casa o hasta que regresa. Ustedes que son jóvenes y que ya no pueden salir de noche o que han visto caer a tantos compañeros, imagínense una Venezuela donde podamos dormir con las puertas abiertas, mirarnos a los ojos con confianza, saber que no habrá impunidad ni injusticia; y no les vengo a decir que eso se va a resolver en 5 o 10 años: esto lo vamos aquí a frenar, la criminalidad, en 6 meses habrá resultados porque sabemos donde están las causas del problema, el problema que este gobierno no ha enfrentado, pero nosotros tenemos la voluntad, el conocimiento, los recursos y la experiencia y el equipo para resolverlo. Presentamos la Alianza por la Seguridad que incluye el Plan Zona Libre de droga que va a enfrentar y desarticular las 12 mil bandas del microtráfico, que son culpables de más de la mitad de los homicidios y de los secuestros, sobre todo de los más jóvenes de nuestro país.

Por eso, a eso nos referimos cuando decimos que votemos en contra de la impunidad, que votemos en contra de la criminalidad, que votemos en contra de la violencia, por eso es que tenemos que votar duro, duro por nuestra seguridad.

Hoy les planteo también la Alianza por el Emprendimiento. ¿Dónde están los emprendedores de Venezuela? Sí, señor, aquí estamos. Tú, tú que eres vendedor ambulante, taxista, conductor, mototaxista, que vendes comida, que tienes un pequeño negocio, buhoneros, conductores. Imagínate convertirte en un microempresario, llegar por la mañana y prender la luz de tu negocio y, si, pagar impuestos porque sabes que a cambio de eso vas a tener seguridad, luz, limpieza, todos los servicios que debe proveer el Estado. Imagínate llegando a tu casa en la noche y decirle a tu hijo "esto me lo gane yo con el fruto de mi esfuerzo y va a ser tuyo, y tú lo vas a hacer crecer"; eso lo vamos a lograr con la alianza por el emprendimiento porque esas tasas que pasan hoy en día, quienes acceden al crédito informal, que llegan a niveles obscenos de 270% van a convertirse en microcréditos para bancarizarnos, para darles la oportunidad de que surjan, para darles capacitación técnica con fondos de emprendimiento y para darle seguridad jurídica y facilitar los trámites, para que cada buhonero y trabajador informal se convierta en un empresario en Venezuela. Por eso decimos por el emprendimiento, por el talento, por la superación, hay que votar duro, hay que votar duro.

Les presento también la Alianza por la Familia. Tú, que eres una mujer que decidió dedicar su vida y asumir como tu proyecto la creación de una familia y allí has puesto todos tus sueños y tus esperanzas, tú que eres trabajadora, luchadora, imagínate que cada mañana salgas temprano de tu casa y tengas una guardería comunitaria, una gran escuela donde dejar a tu bebé o a tu hijo y saber, tener la seguridad y la tranquilidad no sólo de que va a recibir educación de primera calidad, que va a recibir alimentación, que va a recibir atención médica, pero que va a tener respeto, valores y amor, y que te vas a poder dedicar a trabajar, a prosperar, a superarte sabiendo que tu familia está bien y protegida. Eso es lo que vamos a construir, la más formidable red de guarderías comunitarias en cada rincón de Venezuela para que nuestros niños no sean atrapados por el narcotráfico, para que nuestros jóvenes no caigan en las bandas delincuentes, y para que nuestras jóvenes madres y las madres solteras puedan superarse, trabajar y prosperar.

Voy a presentarles también la Alianza por la Productividad. Tú que eres campesino, productor del campo, comerciante, empresario, que vives con la frustración de que te han arrebatado lo tuyo o que te lo pueden quitar, que te lo pueden expropiar... ¡Sí! Sí, expropiar es robar cuando no se le paga a su legítimo propietario lo que su propiedad vale, y por eso yo quiero decirte que te imagines una Venezuela de seguridad y tranquilidad donde el Estado se dedique a promover las inversiones, donde haya facilidades para abrirnos para que hayan miles de empresas que generen millones de empleos dignos, donde haya seguridad jurídica y donde haya también responsabilidad moral en nuestros empresarios, donde nuestros trabajadores y empresarios entendamos que tenemos objetivos comunes, que es una misma meta, donde tengamos accionistas y socios de sus empresas. Ésa es la alianza por la productividad que va a ser que Venezuela produzca y exporte bienes/servicios/tecnología de la mejor calidad del mundo para generar una sociedad independiente donde los sectores que están en pobreza puedan prosperar y tener una vibrante clase media, una clase media de la que nos sintamos orgullosos y que le pueda exigir al gobierno que rinda cuentas y que actúe con transparencia.

Todo esto que hemos visto aquí hoy es el gran desafío que tenemos por delante. Tenemos que estar conscientes de la magnitud de la transformación y la ruptura que esto significa. Hoy quiero decirles que tenemos que actuar con valentía, no estamos enfrentando una contienda electoral convencional, esto no es una fiesta democrática, esto es una lucha existencial que emprendemos. Cada voto es una reivindicación, cada voto es un grito de libertad, cada voto será una batalla ganada contra el miedo que han intentado sembrarnos; y por eso yo les quiero decir hoy: ese miedo que sembraron lo vamos a derrotar con la esperanza, con la esperanza que está surgiendo en cada rincón de Venezuela y que yo veo detrás de esos ojos que nos transmiten miedo con su silencio. Para tener esperanza, se requiere que confíes en ti. ¡Yo creo en ti, yo creo en ti! Como decía Vaclav Havel: "Cada acto moral es un acto de esperanza", es la esperanza la que nos va y nos llena de fuerza y nos moviliza para derrotar y cerrar este capítulo.

Cada uno de los venezolanos, tú que quieres estudiar y montar tu negocio, mi gente de la frontera, ¿dónde están? Por aquí están... los campesinos de Venezuela, la gente del Amazonas que tiene un gran grupo aquí, los trabajadores del campo, los sindicatos, los estudiantes...así es, estudiantes; los venezolanos que han nacido en otros países, pero han escogido ésta como su patria; los venezolanos que han tenido que dejar el país y suenan con el día del regreso; los maestros, jueces, empleados públicos, nuestros hombres y mujeres de la Fuerza Armada. Tengan confianza, tengan esperanza. Vamos a derrotar el miedo y vamos a imponer esa fuerza

Hoy, hoy quiero decir que somos mucho más y ha quedado evidente, que una campaña electoral, somos un movimiento aglutinado en valores, y hemos asumido no un compromiso electoral, hemos asumido un compromiso de vida.

Quiero anunciarles algo, quiero anunciarles cuales serán las primeras medidas que tomaré al pisar Miraflores como Presidente de la República y comandante en jefe de nuestro país. En primer lugar, elegiremos y designaremos a un equipo de hombres y mujeres honestos, responsables, con experiencia, con capacidad, que vienen de todos los sectores porque creemos en la unidad, respetamos el talento, la valentía y los conocimientos, y no discriminamos por generación, por región, o por ideas. Todos los mejores formaran parte de este gran equipo.

En segundo lugar, quiero decirles, voy a acabar las cadenas, se acabaron las cadenas en este país y el abuso que significa llegar a los hogares de los venezolanos a la fuerza.

Quiero decirles también que tomaré una decisión: ningún empleado público será obligado a vestirse del color de un partido político.

Otra decisión, jamás, jamás, regalaremos un bolívar para una vivienda en el extranjero mientras haya un venezolano sin techo, ¡jamás!

Quiero decirles también a nuestros amigos de los medios de comunicación... Los amigos de los medios de comunicación tienen garantía de que tendrán acceso absoluto a la información oficial y a todas las ruedas de prensa de la Presidenta de la República.

Vamos a devolver todas las concesiones ilegalmente arrebatadas a los medios de comunicación: tv y radios, todas las concesiones serán regresadas, las que fueron arrebatadas ilegalmente.

Quiero decirles algo, todas y todos los bienes arrebatados de manera ilegal, se hará justicia, haremos justicia con los bienes expropiados, expropiados sin pagar.

Y quiero decirles que voy a indultar a todos los presos políticos y promoveremos el regreso de todos los venezolanos exilados para que vuelvan a su país, nunca jamás será perseguida una persona por pensar distinto a su servidora que es la presidenta de la República.

Hoy le pido a Dios, hoy le pido a dios que me dé serenidad, que me de sabiduría, que me dé coraje y que me dé humildad para conducir con ustedes este proceso histórico de transformación de Venezuela que va a cambiar nuestra historia. Hoy le pido a Dios que nos ilumine y que bendiga el hogar de cada venezolano. Hoy le pido a Dios que bendiga a cada trabajador venezolano, a los maestros en su día, quienes han luchado con gallardía por impedir la ideologización de nuestros hijos. Médicos, enfermeras, jueces y a nuestros oficiales hombres y mujeres de la Fuerza Armada que harán respetar la voluntad del pueblo de Venezuela el 7 de octubre. Hoy le pido a cada venezolano y a cada venezolana que se sume a este esfuerzo extraordinario, a este equipo maravilloso, a este movimiento de hombres y mujeres por la dignidad, por la honestidad, por la familia para hacer historia y transformar el futuro de nuestro país. Hoy te pido a ti, te pido tu confianza y te pido tu voto, hoy te pido que por tu familia: vota duro, que por tus hijos: vota duro, que por nuestra dignidad: vota duro, que por nuestra propiedad: vota duro, que por la seguridad de nuestros hijos: vota duro, por nuestra libertad: vota duro, por Venezuela: vota duro.

¡Dios los bendiga!